La nutrición de precisión es una oportunidad en alimentación y salud.

SONIA RIESCO. Experta en tendencias alimentarias. AZTI

Si veníamos de una tendencia donde la salud iba cobrando cada vez mayor relevancia, la pandemia de la Covid-19 ha situado la seguridad, la salud y el bienestar en el primer puesto de las prioridades de las personas. El coronavirus ha puesto de manifiesto nuestra vulnerabilidad, el importante papel de nuestro sistema inmunitario, el impacto de la enfermedad más allá de lo físico. La prevención y promoción de la salud física y emocional han renovado interés por una alimentación y un estilo de vida saludables.

Desde otro punto de vista, el del negocio, el mercado de la salud y el bienestar sigue consolidándose como uno de los negocios más prometedores: la economía de la salud sigue acaparando gran parte de las inversiones, es uno de los ámbitos donde surgen más startups y donde grandes compañías continúan invirtiendo. Y es uno de los focos de apuesta de los fondos de recuperación Next Generation y de la estrategia “De la granja a la mesa” de la Unión Europea.

Tendencias en alimentación y salud

Estamos asistiendo al nacimiento de una nueva era donde el bienestar, la alimentación y la salud convergen transformándose en algo más holístico, orientado al estilo de vida, al cuidado físico y de la salud mental, y donde las personas tienen cada vez más recursos, conocimiento y criterio para monitorizar su estado de salud y bienestar, y tomar las decisiones adecuadas.

Alimentación consciente

La atención de las personas está actualmente dirigida a conseguir un cuerpo y una mente resiliente, con dos focos principales: la salud del sistema inmune y la salud mental y emocional. Esto llevará a nuevas aproximaciones a una alimentación saludable con mayor carga psicológica: el “mindful eating” será, sin duda, una filosofía que se consolidará.

Alimentos funcionales

Aumenta la demanda de funcionalidad en los productos de alimentación y bebidas (y si se trata de alimentos “naturalmente funcionales”, mucho mejor), y también crece imparable la demanda de proteína vegetal.

Nutrición de precisión

La tendencia que apunta con más fuerza en el ámbito de la alimentación y salud es la dieta personalizada y la nutrición de precisión. El cuidado de la salud a través de la alimentación, promover el cambio y la optimización de un comportamiento dietético beneficioso para la salud y la calidad de vida de las personas, y actuar de forma preventiva ante enfermedades crónicas no transmisibles, se va a canalizar mediante una nutrición de precisión y una dieta más sana, sostenible y personalizada. Esta tendencia podría pasar en el corto plazo de ser nicho a una práctica preventiva y de cuidado individual más generalizada, que incluso podrá llegar a ser incorporada en las estrategias de salud pública.

Tendencias en alimentación y salud

Las oportonudidaes de mercado de la alimentación saludable

Mejorar las opciones de alimentación y la calidad de la dieta, y cambiar los hábitos de consumo y de estilo de vida, son prioridades para abordar parte de los problemas de salud (como la obesidad, por ejemplo). Para ofrecer una solución integral a dichos problemas se abren diversos frentes: la investigación, la oferta de productos y la sensibilización.

El avance hacia la dieta personalizada y la nutrición de precisión va a ser uno de los principales retos para las empresas de alimentación, que deberán ser capaces de ofrecer productos y servicios cada vez más a medida de las necesidades de salud y bienestar de los individuos. Expandir áreas de acción es clave en un contexto donde la nutrición de precisión es una oportunidad en alimentación y salud, un área a explorar.

Alineación de la innovación empresarial y la I+D

Las ciencias ómicas, el big data y tecnologías como la inteligencia artificial, deberán incorporarse progresivamente en las empresas para desarrollar soluciones que se adaptan a estilos de vida individuales y a grupos poblacionales con requerimientos específicos

La “investigación e inteligencia de consumidor” a través de los datos y tecnologías como la inteligencia artificial, será clave para las empresas, que necesitarán generar y monitorizar datos sobre grupos poblacionales y establecer canales de interacción ágil con sus clientes para identificar y predecir sus necesidades y demandas.

Oferta de productos relacionados con la alimentación y salud

La producción de alimentos más sanos y naturales, a la vez que asequibles y accesibles a la población, supone todavía un reto ambicioso para la industria alimentaria. En lo que se refiere al diseño de nuevos productos e ingredientes, los retos están en el desarrollo de productos con perfil más saludable (fácil digestibilidad, reducción de ingredientes, adaptados a alergias e intolerancias); enriquecidos con nutrientes específicos para las necesidades de los diferentes públicos (correcto crecimiento y desarrollo de niñ@s, adecuada densidad energética e hidratación en personas mayores …); con beneficios funcionales para el soporte del sistema inmune o la salud intestinal; y con la sensorialidad adaptada (texturas y palatabilidad adaptadas a población con disfagia, de fácil y segura masticación, por ejemplo).

La proteína sigue siendo un nutriente relevante para el consumidor, donde la búsqueda de nuevas fuentes de proteínas alternativas y de alta calidad es todo un reto para la industria alimentaria.

Dado que una de las principales áreas de interés del consumidor es la salud digestiva, y ésta está relacionada con el sistema inmune que tanto preocupa ahora, las empresas necesitarán estrategias claras en este foco para el desarrollo de productos, más allá del “sin gluten” o “sin lactosa” (donde la fermentación es una de las vías con potencial para seguir explorando).

La conveniencia es otro de los ejes a trabajar para el diseño de productos más saludables, donde los formatos y materiales de envasado todavía suponen todo un reto para aunar sostenibilidad y salud (pequeñas porciones) y tienen todavía potencialidad de desarrollo (envases comestibles). En este mismo sentido, y teniendo en cuenta que casi todo el mundo quiere comer más frutas y vegetales, el desarrollo de formatos más convenientes en esta categoría de productos todavía tiene mucho recorrido.

La incorporación creciente de nuevas tecnologías en los procesos de transformación promueve procesados más saludables, buscando minimizar el impacto del procesado en la calidad nutricional. El reto aquí será identificar las más adecuadas para cada producto y proceso.

Sensibilización y soporte

Más allá de los productos alimentarios que se les ofrece en el mercado, las personas esperan algo más de las empresas de alimentación: buscan ayuda y soporte. Otro de los grandes retos de la industria alimentaria es generar vínculos y establecer canales de interacción con el consumidor que ofrezcan información clara y veraz, que no sólo sensibilice, sino que “enganche” e invite al cambio en las personas, con servicios de soporte (asesoramiento o coaching) e incentivación de un estilo de vida saludable. Una manera de ganar reputación, imagen de marca y la tan necesaria confianza de un consumidor escéptico a todo lo que venga de las empresas alimentarias.

La alimentación del futuro

La alimentación del futuro será mucho más personalizada, donde nuevas herramientas como la nutrigenética o la metabolómica serán más accesibles y permitirán caracterizar de forma más ágil diferentes grupos poblacionales y definir a nivel individual sus requerimientos nutricionales. La producción alimentaria será mucho más versátil y específica, donde se podrán generar alimentos diseñados para cubrir las necesidades de colectivos, bien desde el enfoque de la prevención o del tratamiento de una determinada enfermedad.

Los avances en la inteligencia artificial nos permitirán adaptar y elaborar nuevas versiones de productos que se ajusten con mayor precisión a las necesidades individuales desde diferentes ópticas: requerimientos dietéticos, gustos y momentos de consumo. Nos acercaremos cada vez más a ser los propios productores de nuestros alimentos, con un control remoto de nuestras producciones y los electrodomésticos, para fabricar nuestros propios ingredientes, snacks o bebidas.

Tendremos dispositivos que continuamente registrarán datos sobre nuestro estado físico y emocional, que podrán conectarse tanto con los electrodomésticos de nuestra casa como con los envases inteligentes de los productos de alimentación, para sugerirnos qué alimento consumir en qué momento o darnos recomendaciones sobre la próxima cesta de la compra. Cada vez manejaremos más datos personales y tendremos mayor control sobre los mismos, con oportunidades para monetizar el intercambio de datos por productos y/o servicios personalizados.

Todo esto nos nos da pistas sobre sobre como se dibuja un futuro en el que la nutrición de precisión es una oportunidad en alimentación y salud que no hay que dejar pasar.

**Esta noticia se publicó originalmente en el número de abril de 2021 de la revista c-84 de Aecoc.

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