Apoyamos a la industria alimentaria en su desarrollo sostenible y competitivo, aplicando medidas para la mejora de su actuación ambiental y su desarrollo económico y social a través de una mejora en la gestión y puesta en valor de sus subproductos alimentarios.

Estudiamos desde la segregación y almacenamiento en origen de sus subproductos alimentarios, la recogida y necesidades logísticas, las potenciales sinergias con otros puntos de generación y/o subproductos, el procesado hasta la obtención de las fracciones de valor añadido, así como la estrategia de comercialización de las mismas o la búsqueda de potenciales inversores que pongan en marcha la actividad. Se realiza el estudio técnico económico y ambiental de las opciones con mayor factibilidad, adoptando la opción de mayor valor según sea para alimentación humana y/o animal, o para generación de energía.

IMPLANTACIÓN

El tiempo de implantación de un plan sectorial y/o regional de gestión y puesta en valor de un tipo de subproducto determinado es aproximadamente de 12 – 18 meses (tiempo estimado de transferencia).

BENEFICIOS PARA SU EMPRESA/PRODUCTO

Los potenciales beneficios para la empresa asociados a la implantación de un plan de valorización sectorial y/o regional son:

  • Impulso a la generación de nuevas actividades bio-económicas.
  • Diversificación de la actividad, en el caso de que decidan implantarlo ellos mismos.
  • Mantenimiento y generación de nuevos puestos de trabajo.
  • Minimización de los costes asociados a la gestión de los subproductos alimentarios.
  • Minimización del impacto ambiental asociado a su actividad productiva.
  • Óptima utilización de los recursos naturales.
  • Máxima generación de valor.
  • Mejora de la imagen ante clientes y proveedores.
  • Mejora de la imagen medioambiental.
  • Cumplimiento de la legislación y mejora de la relación con la administración.
  • Minimización del riesgo en la toma de decisión.

EJEMPLOS DE AHORROS OBTENIDOS

La disminución o eliminación de fracciones infravaloradas aporta beneficios económicos y medioambientales a las empresas. Con una valorización adecuada de todas las fracciones producidas se logra:

  • Disminuir hasta el 100 % los gastos de gestión.
  • Generación de nuevos ingresos, bien por la venta de materia prima de valor o por la implantación de una nueva actividad bio-económica.
  • Potenciar la imagen de compromiso de la empresa con la sostenibilidad y el medioambiente.
  • La empresa obtiene un plan integral de gestión y valorización del residuo.

SECTORES DE APLICACIÓN

Este sistema es aplicable a toda la cadena de la industria alimentaria (desde el sector primario hasta la distribución, pasando por la transformación) y a todos los sectores (cárnico, pescado, verduras, frutas, lácteo, etc.):

  • Fracciones infravaloradas: Descartes pesqueros; frutas y verduras descartadas en cultivo, etc.; subproductos de transformación (pescado, cárnico, vegetales, frutas); lácteos.
  • Subproductos provenientes del proceso productivo: restos de verduras, pescado, etc.
  • Distribución: producto próximo a caducidad, no conforme por criterios comerciales, etc.

PROYECTOS INTERNACIONALES

Los investigadores de AZTI cuentan con amplia experiencia en proyectos internacionales, nacionales y regionales lo que les permite aplicar el conocimiento adquirido a nivel sectorial y/o regional:

  • NAMASTE: Iniciativa entre India y Europa que busca desarrollar alternativas innovadoras, de interés y aplicación industrial para la valorización de subproductos del procesado de frutas y cereales mediante la transformación económica y medioambientalmente sostenible de éstos en ingredientes y nuevos productos saludables, así como en ingredientes para piensos de acuicultura.
  • VALUE: Iniciativa europea que busca aumentar la competitividad del cultivo y la fabricación de las variedades de frutas y verduras en los que Europa es líder mundial, a través de la reducción, reutilización y valorización de los subproductos, convirtiendo éstos en nuevos recursos al tiempo que se reduce la emisión de gases de efecto invernadero causados por bio-residuos que van al vertedero.
  • CLEANFEED: Proyecto europeo que tiene como objetivo prevenir la generación de residuos vegetales mediante su aprovechamiento como ingredientes de valor en alimentación animal. En el caso del País Vasco podría aprovecharse el 70% de las 25.000 toneladas de residuos vegetales que actualmente son tratadas como desechos.
  • VALORLACT: Proyecto para la valorización integral del lactosuero generado por las queserías a través de su transformación en nuevos alimentos de alto valor dirigidos al consumo humano y animal. Además de suponer una oportunidad para reducir la contaminación generada por el lactosuero de las queserías, permite evitar la pérdida de sus nutrientes.
  • GISWASTE: Proyecto para el desarrollo de una herramienta que combina las metodologías de decisión multicriterio y los Sistemas de Información Geográfica (SIG) para ayudar a la toma de decisiones en la gestión de los subproductos cárnicos, vegetales y lácteos generados por la industria alimentaria a nivel sectorial y/o regional.

LA EXPERIENCIA ES UN GRADO

Con más de 20 años de experiencia en la valorización de subproductos alimentarios, en AZTI:

  • Conocemos y tenemos en cuenta todos los factores que pueden condicionar el éxito o fracaso de un plan real de valorización.
  • Tenemos los laboratorios y el personal necesarios para caracterizar los subproductos y evaluar su potencial.
  • Tenemos conocimiento para plantear las opciones de generación de valor más adecuadas.
  • Somos capaces de emplear o desarrollar las tecnologías necesarias.
  • Disponemos de una planta piloto con tecnologías (tradicionales e innovadoras) para validar la producción de un producto de valor.
  • Somos expertos en la obtención de biomoléculas, en el desarrollo de nuevos productos alimentarios, en la obtención de bioenergías y en el desarrollo de nuevas materias primas para alimentación animal y petfood.
  • Empleamos técnicas de ecodiseño para enfocar las mejores opciones.
  • Tenemos alianzas con ingenierías para montajes a gran escala (por ejemplo: FCC), con gestores y con los posibles destinatarios de esos subproductos.
  • Reducimos la incertidumbre técnica, económica y legal de la valorización de subproductos.