JAVIER FRANCO. Experto en gestión ambiental de mares y costas. AZTI

En zonas costeras expuestas, en condiciones de oleaje medio o intenso, de forma natural se forman espumas. Este tipo de espumas, de color blanco o blanco-amarillento, se crean por la agitación del agua de mar, que contiene materia orgánica disuelta. La materia orgánica disuelta suele proceder de exudados de algas (en aguas abiertas mayoritariamente fitoplancton y en zonas costeras tanto fitoplancton como macroalgas fijadas a las rocas) o de las propias algas en descomposición. Los compuestos presentes en la materia orgánica pueden actuar como agentes tensoactivos o espumantes. Con la agitación del agua de mar, estos agentes tensoactivos atrapan el aire; se forman burbujas que se van agregando por tensión superficial. Normalmente se trata de espumas que desaparecen en poco tiempo cuando las condiciones de agitación se reducen y se suelen atenuar con la distancia a las zonas de agitación.

No hay que preocuparse por la presencia de estas espumas, ya que no se relacionan con contaminación y ocurren también en zonas muy limpias. También las podemos encontrar en estuarios, en cuyo caso suelen tener un color más amarillento por la mayor presencia de materia orgánica en descomposición, procedente de los vegetales (algas, plantas de marisma), generalmente abundantes en este tipo de sistemas.

En las fotos de abajo se aprecian espumas en la playa de Bakio, el día 27 de septiembre de 2019.

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