Indice de contenidos
Pasaia, 7 de julio de 2026. AZTI participa en POLARIS, un nuevo proyecto europeo orientado a mejorar la capacidad de actuación y respuesta ante emergencias provocadas por vertidos de pellets plásticos en el medio marino. Estos pequeños gránulos, también conocidos como nurdles, se utilizan como materia prima en la fabricación de productos plásticos y pueden llegar al mar en distintas fases de la cadena de suministro, especialmente en accidentes vinculados al transporte marítimo.
Los vertidos de pellets plásticos representan un reto creciente para los ecosistemas marinos y costeros, así como para las actividades económicas vinculadas al litoral. Su pequeño tamaño, su baja visibilidad en el mar y su elevada capacidad de dispersión dificultan la detección, el seguimiento y la recuperación del material. Además, cuando alcanzan la costa, pueden afectar a amplias extensiones de litoral y requerir operaciones de limpieza prolongadas, complejas y costosas.
En los últimos años, varios incidentes marítimos registrados en Europa y otras regiones del mundo han puesto de manifiesto la dimensión transfronteriza de este tipo de contaminación y la necesidad de avanzar hacia una respuesta coordinada a escala europea. A diferencia de lo que ocurre con otros vertidos, como los hidrocarburos o determinadas sustancias químicas, todavía no existen procedimientos operativos suficientemente armonizados para actuar ante emergencias por pellets plásticos.
POLARIS nace para contribuir a cubrir esa brecha mediante un enfoque multidisciplinar que combina investigación científica, ensayo de equipamiento y capacitación operativa. El proyecto trabajará en el desarrollo de herramientas, guías y buenas prácticas que faciliten la toma de decisiones de autoridades públicas, organismos de intervención y otros agentes implicados en la gestión de emergencias ambientales.
Entre sus principales objetivos se encuentran mejorar el conocimiento científico y operativo sobre los vertidos accidentales de pellets plásticos, impulsar metodologías comunes para su gestión y reforzar la comunicación del riesgo con instituciones, operadores, voluntariado, medios de comunicación y ciudadanía.
“POLARIS reúne a personas expertas de diferentes disciplinas y países para abordar este problema desde un enfoque verdaderamente colaborativo. Al combinar investigación científica y experiencia operativa, queremos ofrecer herramientas prácticas y soluciones basadas en la evidencia que refuercen la preparación y apoyen a las autoridades en una respuesta más eficaz ante los vertidos de pellets plásticos”, explica Ana J. Abascal, coordinadora del proyecto POLARIS.
Como parte del consorcio, AZTI contribuirá al trabajo conjunto orientado a mejorar la gestión de la contaminación marina y a reforzar la capacidad de respuesta frente a riesgos emergentes que afectan al medio marino y al litoral. La participación del centro tecnológico se enmarca en su actividad de ciencia aplicada para la protección de los océanos, la gestión sostenible del medio marino y el apoyo técnico a administraciones y sectores vinculados al entorno costero.
El proyecto está coordinado por IHCantabria y cuenta con la participación de CEDRE, Météo-France, AZTI, SASEMAR y la Norwegian Coastal Administration. La iniciativa reúne así a organizaciones de investigación, agencias operativas y centros de referencia de tres países europeos para avanzar hacia enfoques compartidos en la prevención, preparación y respuesta ante este tipo de emergencias.
POLARIS se desarrollará entre 2026 y 2028 y cuenta con un presupuesto total de 837.057,83 euros. El 90 % de la financiación procede de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas de la Comisión Europea (DG ECHO).
Con este proyecto, el consorcio contribuirá a fortalecer la resiliencia de las instituciones europeas ante una forma de contaminación emergente que requiere ciencia aplicada, coordinación operativa y cooperación internacional. La iniciativa se alinea con los objetivos europeos de protección del medio marino, prevención de la contaminación y mejora de la respuesta ante emergencias ambientales.