El fucoidán es un polisacárido complejo presente en la pared celular de las algas pardas, organismos ampliamente distribuidos en los océanos y con un papel crucial en la regulación del clima global. Al ser excepcionalmente resistente a la descomposición bacteriana, este compuesto permite que el carbono capturado por las algas mediante fotosíntesis quede almacenado en el mar durante largos periodos, contribuyendo a reducir el CO2 atmosférico.
Sin embargo, hasta ahora el conocimiento sobre cómo las bacterias marinas intervienen en el reciclaje del carbono contenido en el fucoidán era muy limitado. Esta falta de conocimiento dificultaba estimar con precisión cuánto tiempo permanece almacenado el carbono en los océanos antes de volver a la atmósfera, un dato esencial para entender el papel del «carbono azul» frente al cambio climático.
Un equipo de investigación coordinado por AZTI, logró aislar dos cepas bacterianas del microbioma de una macroalga parda capaces de degradar distintos tipos de fucoidán.
El hallazgo, publicado en Nature Communications, identifica además las enzimas responsables de esta degradación, lo que aporta nuevas perspectivas sobre cómo las comunidades bacterianas influyen en la eficiencia de captura de CO2 de los ecosistemas marinos.
El trabajo permite profundizar en los mecanismos que emplean las bacterias para degradar uno de los polisacáridos más complejos y bioactivos de la naturaleza, con implicaciones tanto climáticas como biotecnológicas.
Este descubrimiento refuerza la posición de AZTI como referente en investigación de biotecnología marina y economía azul, combinando su experiencia en microbiología marina con colaboraciones estratégicas junto a IIS Biobizkaia y la UPV/EHU para avanzar en el conocimiento del ciclo del carbono oceánico.
Sectores: Sector pesquero y acuícola
Lineas de investigación: Bioeconomía, Economía azul