El desafío
En el sureste del golfo de Bizkaia aumenta la altura extrema de las olas, probablemente por las condiciones de tormenta de la última década, con un impacto notable en la erosión de las playas. A la vez crece el riesgo de inundación costera. Hacía falta evaluar mejor el impacto de los temporales sobre la costa y diseñar medidas para mitigar sus efectos.
La solución
AZTI lideró una iniciativa para generar una amplia base de datos con información detallada del impacto de las tormentas en el litoral vasco. Sobre esa base, desarrolló un conjunto de herramientas:
- Seguimiento con la red de videometría KOSTASystem durante tres años en 13 playas vascas.
- Herramientas basadas en videometría que miden distintos parámetros del oleaje y su impacto asociado.
- Un sensor que mide la fuerza de impacto de las olas sobre las estructuras costeras.
- Modelos informáticos que simulan los procesos de inundación paso a paso.
- Un protocolo de alerta temprana para oleaje e inundaciones.
- Un método para la localidad de Biarritz que analiza la frecuencia con la que se producirán tormentas que causen pérdidas económicas predefinidas.
Los resultados
- Aumento promedio de la altura extrema de las olas de 16,8 cm por década en el sureste del golfo.
- Aumento de la superficie en riesgo de inundación del 12 % en 2050 y del 24 % al 59 % en 2100. Pasaría de unas 1.700 ha actuales a unas 1.900 ha en 2050 y a unas 2.700 ha en 2100.
- El seguimiento de las 13 playas demostró que la anchura y la altura de la playa seca, y la altura de las barreras naturales y artificiales, son factores clave para reducir el impacto de los temporales.
- Las playas con menor franja de arena seca son más vulnerables. Los arenales más anchos, elevados y protegidos sufren una menor exposición a los daños.
- Un conjunto de herramientas de medida, simulación y alerta temprana para anticipar los temporales y reducir sus efectos.