Contar y clasificar anchoas y otros pequeños pelágicos es una tarea manual, lenta y sujeta a errores. El grano o número de unidades por kilogramo es un dato clave para fijar el precio y el destino comercial del pescado, pero obtenerlo con precisión exige tiempo y mano de obra, y ralentiza el proceso en lonja y en planta.
Además, la falta de datos objetivos y sistematizados dificulta la trazabilidad de los lotes y limita la capacidad de las flotas y las cofradías para optimizar el proceso y argumentar el valor del producto.
AZTI, junto con Inser Robótica —empresa experta en integración de robótica y automatización de final de línea—, ha desarrollado un contador automático de anchoas y pequeños pelágicos basado en técnicas de imagen e inteligencia artificial, capaz de localizar y contar el pescado y calcular el grano o las unidades por kilogramo de forma rápida y automática.
El sistema se entrega como proyecto llave en mano, con el equipo integrado, instalado y en funcionamiento: un sistema de alimentación mediante cinta transportadora de banda modular, una cabina de visión artificial con todos sus elementos, una báscula de pesaje y un PC con la programación del sistema de inteligencia artificial. Toda la información se almacena en un histórico de lotes por barco y tipo de especie.
De media, el sistema permite contar unas 60.000 anchoas al día, con una capacidad máxima de 108.000, lo que se traduce en el conteo de una caja de 350 a 400 anchoas cada dos minutos como máximo. Es la propia alimentación de las capturas —no la capacidad de la visión artificial— la que marca este límite.
Sectores: Sector pesquero y acuícola, Tecnología 4.0
Lineas de investigación: Pesca y acuicultura eficiente y sostenible
Sublíneas de investigación: Digitalización e inteligencia artificial