Indice de contenidos
Es bien conocida la importancia que tiene el llevar unos hábitos de vida saludables (deporte, una buena alimentación…). Sin embargo, teniendo al alcance toda la oferta de entretenimiento que ahora disponemos (plataformas de vídeo, música, lectura…) se antoja complicado encontrar la motivación suficiente para dedicarle unos minutos de nuestros días a estos menesteres. Además de los beneficios comúnmente descritos para la práctica deportiva, existen una serie de características que nos aporta un estilo de vida activo y saludable que no son fácilmente visibles, pero que tienen un impacto muy beneficioso para nuestra salud. Curiosamente, nuestro organismo es agradecido y, haciendo ejercicio diario entre 30 y 60 minutos, se pueden obtener resultados positivos:
Pese a que, aparentemente, parezca más complicado padecer enfermedades estando en casa, el ejercicio ayuda a disminuir aún más esa posibilidad:

Este puede ser uno de los aspectos en los que veamos más reflejada la acción del deporte. La limitación de salir de casa a quien más, a quién menos, acaba pasando factura. Existen múltiples estudios que relacionan el deporte y estados emocionales agradables. De hecho, es una estrategia ampliamente utilizada en la prevención de situaciones de estrés o depresión. Además, la percepción de una satisfacción personal y mayor autoconfianza promovida por la actividad física se puede conseguir en tiempos relativamente cortos.
Por otra parte, pero relacionado con este estado emocional positivo, el deporte moderado limita la liberación de hormonas inductoras del estrés, que junto con lo que se ha mencionado para la mejora inmune, favorece a que psicológicamente este periodo sea más llevadero.
Hay que destacar que la lista de efectos beneficiosos que ofrece la actividad física es considerablemente larga, así que lo mejor que podemos hacer es animarte a que los pruebes tu mism@. Si no sabes por donde empezar, existen varias cosas que puedes hacer para que poco a poco te vaya resultando más sencillo: