Las personas que han superado un cáncer de mama presentan un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y sufrir recurrencias. Aunque se recomienda seguir una dieta saludable como medida preventiva, faltan estudios clínicos que analicen en profundidad la relación entre la nutrición y la aparición de otros problemas de salud tras la supervivencia al cáncer. Los avances en tecnologías ómicas ofrecen nuevas oportunidades para personalizar la nutrición y reducir estos riesgos de forma eficaz.
AZTI y Onkologikoa llevaron a cabo un ensayo clínico con 50 mujeres supervivientes de cáncer de mama, con el objetivo de evaluar los beneficios del asesoramiento nutricional personalizado sobre su estado metabólico, nutricional y salud intestinal.
La intervención se basó en el análisis de perfiles metabólicos y genéticos individuales mediante tecnologías ómicas, complementados con cuestionarios sobre hábitos alimentarios. Además, se monitorizó la microbiota intestinal durante todo el estudio para valorar el impacto de la intervención en la salud digestiva.
La intervención nutricional personalizada basada en perfiles lipidómicos y nutrigenéticos fue más eficaz que la dieta mediterránea estándar para mejorar factores de riesgo cardiometabólico, composición corporal y calidad de vida en mujeres supervivientes de cáncer de mama.
El estudio también evidenció una alta adherencia por parte de las participantes, con muy pocos abandonos. Las mujeres valoraron muy positivamente el programa nutricional, destacando el aumento de la confianza, la motivación y su disposición a recomendarlo a otras personas en situaciones similares.
Sectores: Alimentación y Salud
Lineas de investigación: Envejecimiento saludable, Nutrición y salud personalizada
Sublíneas de investigación: Impacto de la alimentación en la salud humana, Tecnologías de nutrición de precisión