Conocer con precisión lo que las personas realmente comen es clave para evaluar el impacto de la alimentación en la salud. Aunque muchas personas afirman seguir una dieta saludable o cumplir con ciertas pautas nutricionales, los métodos tradicionales para medir la ingesta, como encuestas o diarios alimentarios, presentan limitaciones. Pueden olvidarse alimentos consumidos, subestimarse cantidades o influir la percepción subjetiva, lo que compromete la fiabilidad de los datos.
Por otro lado, los métodos más precisos, como los análisis de sangre convencionales, requieren desplazamientos, personal especializado y equipamiento, lo que dificulta su aplicación en estudios poblacionales o programas nutricionales a gran escala.
Una alternativa prometedora es el sistema Dried Blood Spot (DBS), una técnica que permite recolectar, almacenar y transportar muestras de sangre en una tarjeta de papel especial. En lugar de utilizar tubos con sangre líquida, se depositan unas gotas de sangre (obtenidas por punción en el dedo) sobre el papel. Este método, poco invasivo y fácil de realizar incluso en casa, simplifica enormemente la obtención de muestras y facilita el acceso a información nutricional objetiva.
Sectores: Alimentación y Salud, Sector alimentario
Lineas de investigación: Nutrición y salud personalizada
Sublíneas de investigación: Impacto de la alimentación en la salud humana, Tecnologías de nutrición de precisión