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¿Cómo conseguir una microbiota sana?

Autor/a: Ainara Cano. Investigadora sénior (PhD)
Autor/a: Nerea Peña. Investigadora (PhD)
04.04.2023

Indice de contenidos

La microbiota está formada por todos aquellos microorganismos (comensales o patógenos/buenos o malos) que se encuentran en un ambiente determinado, como el suelo, en el agua o en otros organismos vivos, e incluye bacterias, arqueas, protistas, hongos y virus.  

El término microbioma hace referencia a todo el hábitat, incluyendo estas comunidades microbianas, sus genes y moléculas, así como las condiciones ambientales que los rodean. 

¿Por qué debemos cuidar nuestra microbiota? 

El cuerpo humano contiene 10 veces más bacterias, hongos y otros microorganismos que células humanas. La microbiota puede suponer hasta 1 kg de nuestro peso y cumple funciones muy importantes en nuestro cuerpo: 

Consejos para cuidar nuestra microbiota a través de la alimentación 

Debemos tener en cuenta que la composición de la microbiota intestinal de cada persona es única, así como también lo son sus características y necesidades en cuanto a salud. De la misma manera, hay factores que influyen en su composición y que escapan a nuestro control, como el momento del nacimiento, el tipo de parto por el que hemos nacido, el sexo, la edad, la alimentación que hemos recibido siendo bebés y la genética.  

Afortunadamente, hay factores ambientales en los que sí podemos influir, como la alimentación, el estilo de vida, el estrés, el consumo de antibióticos, etc. Puesto que los alimentos que ingerimos pasan por el tracto intestinal, aquello que comemos tiene un efecto directo también en la salud de nuestra microbiota. Y, aunque, no podemos hablar de una microbiota beneficiosa o perjudicial, sí que podemos seguir algunos consejos que nos ayudarán a mantenerla en buen estado:   

Probióticos, prebióticos, postbióticos… ¿Qué es qué y para qué sirven? 

Se escucha mucho hablar de ellos, pero ¿qué es cada uno? ¿y para qué sirven? 

En el equipo de alimentación y salud analizamos cuál es la composición de bacterias intestinales a través de una muestra pequeña de heces. De ahí, extraemos el ADN y seleccionamos el de las bacterias por PCR, lo secuenciamos y realizamos análisis bioinformáticos y bioestadísticos de los datos. Así, vemos “quién está ahí” y valoramos la estabilidad del ecosistema microbiano de cada persona de acuerdo con los hábitos nutricionales, diversas disciplinas ómicas, como la lipidómica de membrana de glóbulos rojos y con otros parámetros y desarrollamos recomendaciones nutricionales personalizadas. 

Descarga aquí la infografía CÓMO ENTRENAR TUS CÉLULAS de AZTI en colaboración con Andrea Deibe Varela

Si te has quedado con ganas de saber más sobre el tema, no te pierdas el pódcast que grabamos con Virginia Santesteban, directora de nutrición de la Real Sociedad, sobre la relación entre microbiota y deporte.  

Equipo Investigador

Ainara Cano
Investigadora sénior (PhD)

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