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El Gobierno ha decretado 15 días más del estado de alarma debido al Coronavirus Covid 19 , y esto significa que se amplía el período en el cual los más peques no podrán acudir al colegio o guardería y nosotros tendremos que planificar una estrategia logística de comida para abastecernos durante estos días procurando acudir lo mínimo y estrictamente necesario al supermercado, o realizando la compra a través de la opción de compra online de la que disponen la mayoría de los supermercados. Parece difícil, pero aquí van unos mini consejos sobre qué tienes que saber sobre cómo almacenar los productos.

Cuando vayamos a guardar los productos comprados, seguiremos las siguientes pautas:
La etiqueta de los productos alimenticios nos puede ayudar, ya que en muchos casos nos informará del modo de conservación más adecuado. No tires los envases de los productos sin asegurarte de que conoces bien el modo de conservación y de empleo.
No debemos almacenar productos o limpiadores químicos junto con alimentos y nunca se debe utilizar para almacenar alimentos, recipientes que hayan contenido productos no alimenticios o sustancias químicas.
La temperatura ideal de refrigeración oscila entre 0 y 5ºC. Esto es importante no sólo para preservar la calidad, propiedades nutritivas y organolépticas de los productos alimenticios, sino también para mantener al alimento en condiciones adecuadas de seguridad. El frío no destruye los microorganismos, pero sí hace más lento o detiene su desarrollo. Recuerda que el criterio que se debe seguir a la hora de consumir los alimentos es el FIFO (first in, first off), que implica consumir primero lo que primero ha entrado al frigorífico. De todas formas, antes de consumir un producto que ha permanecido en el frigorífico durante mucho tiempo, verifica visualmente si tiene mohos en superficie, olor y/o sabor extraño. En caso positivo, no lo consumas y tíralo a la basura.
Además de facilitar la congelación, te permitirá organizar las raciones. Utiliza para ello bolsas herméticas aptas para congelar, de un solo uso, procurando eliminar el aire interior antes de introducirlas en el congelador, y dejando de 1/3 de la capacidad de la bolsa libre, para favorecer el cierre y la posibilidad de que la bolsa se abra por el aumento de volumen durante la congelación. Marca con un rotulador indeleble la fecha de congelación o si utilizas pegatinas, asegúrate de que son aptas para congelación, ya que, sino se te despegarán una vez introducido el producto en el congelador, y perderás la trazabilidad.
Además, asegúrate de que le recipiente que introduces es apto para la congelación. Y por supuesto, evita recongelar alimentos previamente congelados. Del mismo modo, planifica con antelación lo que quieras descongelar, y colócalo en un envase tapado en el estante inferior de la nevera con tiempo suficiente para que se descongele por sí solo, para que, si se produce un exudado, no caiga encima de otros alimentos y los contamine.