Trabajamos junto con las empresas para hacer un diagnóstico de sus procesos productivos, detectar ineficacias y asesorar en la identificación y selección de las acciones de mejora. Para ello, se priorizan aquellas medidas con mayor impacto y menor coste que permitan un retorno de la inversión a corto plazo.

Mediante un sistema de indicadores ambientales y económicos básicos que se va actualizando y mejorando sucesivamente la empresa realiza un control y seguimiento de las acciones de mejora implantadas, lo que le permite mejorar su actuación ambiental a en el tiempo.

El plan de producción ecoeficiente propone acciones que encaminadas a realizar un uso eficiente de los recursos mediante la reducción de los consumos de materias primas y auxiliares, envases, agua y energía; la adecuación de planes de economía circular para prevenir y reducir las pérdidas, residuos, vertidos y emisiones de tal forma que sea posible conseguir un desarrollo ambiental sostenible.

Además, facilita la implantación de sistemas de gestión ambiental, ayuda a mejorar la imagen de la empresa y establece la metodología que facilita la certificación en Sistemas de Gestión Ambiental ISO 14001.

Los planes de ahorro y producción ecoeficiente permiten reducir los costes productivos debido a la disminución de sus impactos ambientales y, por lo tanto, mejoran el comportamiento ambiental de la empresa

Beneficios para su empresa / producto

  • Uso eficiente de los recursos:
    • Ahorros de 30% del consumo de agua.
    • Ahorros del 15% en energía eléctrica.
    • Reducción del 1% en mermas.
  • Facilita la identificación y evaluación de aspectos ambientales.
  • Reduce los impactos ambientales (Por ejemplo: reducción en 35% de la contaminación de aguas residuales).
  • Contribuye a reducir los costes productivos y el aumento de la competitividad de la empresa: incremento del 1% en productividad.
  • Mejora la imagen de la empresa.
  • Mejora la relación con la administración.

Sectores de aplicación

Industrias alimentarias de los sectores: lácteo; Bebidas (zumos; vinos; cerveza); conserveras y transformadores de pescado; Cárnico; Conservas vegetales; Colectividades.

Implantación (fases)

  • Diagnóstico con una visita “in situ” en plena fabricación.
  • Caracterización de aguas de proceso y vertidos, así como los residuos generados.
  • Selección de los aspectos medioambientales prioritarios a mejorar
  • Identificación de acciones de mejora enfocadas a los aspectos ambientales seleccionados
  • Evaluación (técnica, económica, ambiental y legislativa) de las acciones de mejora seleccionadas para definir su viabilidad
  • Definición de indicadores ambientales para poder evaluar la productividad y el impacto de las mejoras implantadas.
  • Elaboración de un Plan de Acción para poner en marcha las medidas viables.
  • Recogida de datos para evaluar el grado de mejora ambiental y, mediante una auditoría, detección de los aspectos del Plan de Acción que no han sido implantados.
  • Tiempo requerido: de 3 a 12 meses

Contamos con una trayectoria de más de 20 años en la mejora de la ecoeficiencia del sector alimentario, con experiencia demostrada en implantación de planes de producción limpia, estudios de eficiencia hídrica, minimización de vertidos en origen u optimización del tratamiento de vertidos a final de tubo

Experiencia contrastada

Tenemos un gran conocimiento de procesos alimentarios, contando con más de 40 experiencias de Planes de producción limpia validadas. Todas ellas con características comunes:

  • Búsqueda de la simplicidad y la mínima inversión.
  • Planes de muy fácil implantación en la empresa.
  • Soluciones que permiten ahorros para la empresa y que provocan una reducción tanto en el consumo energético como de agua y reducción de las emisiones, al tiempo que minimizan los esfuerzos de depuración (EDAR).

Más de 20 años de experiencia en la producción limpia en la industria alimentaria:

  • Conocimiento de los procesos de cada sector de la Industria alimentaria.
  • Experiencia en la implantación de planes de producción ecoeficiente.
  • Estudios de eficiencia hídrica.
  • Planes de minimización de vertidos en origen.
  • Estudio de reutilización de corrientes de agua de proceso.
  • Optimización del tratamiento de vertidos a final de tubo.
  • Reducción de residuos y reutilización de materia prima secundaria.