Entrevistamos a Francisco Javier Echevarría, Director de Central Lechera Asturiana, empresa líder en el sector lácteo que trabaja en estrecha colaboración con la Unidad de Investigación Alimentaria de AZTI-Tecnalia.

Para CAPSA innovar es la forma de sobrevivir en los momentos de crisis.

La apuesta de la Corporación Alimentaria en proyectos de I+D es muy sólida ¿Cuáles son los próximos retos?

Uno de los pilares estratégicos de CAPSA es la innovación, entendida esta como innovación 360º, en el que todos los integrantes debemos ser capaces de aportar para promover cambios imprescindibles que generan valor para la compañía, basándonos tanto en el conocimiento interno como en el externo. Desde la apuesta por la botella de plástico frente al vidrio hasta la botella UHT, el envase Tetragemina, etc. la innovación permanente ha sido nuestra seña de identidad. Actualmente nuestra apuesta se centra en lo que denominamos “proyecto Apolo”, que se centra en los productos para la salud en base al desarrollo de productos que cumplan con las premisas de naturalidad, eficacia y fácil empleo; sin perder el sabor característico de la leche y en un envase Tetra Evero del que fuimos pioneros de la mano de Tetrapack, siendo la mejor propuesta de valor para nuestros consumidores. En estos momentos acabamos de lanzar al mercado “PROCELIAC”, un producto en polvo enriquecido en una serie de nutrientes y vitaminas con la presencia de una bífido-bacteria longus ES 1, leche especialmente diseñada para la población celíaca en base a prevención. Este producto no evita la dieta sin gluten –que es imprescindible mantener en toda persona con esta enfermedad– pero reduce la respuesta inflamatoria que muchos de ellos presentan o pueden presentar en el intestino delgado. Así pues, nuestra apuesta es por la innovación permanente intentando
satisfacer las necesidades actuales y futuras de nuestros consumidores, con crecimientos en productos que nuestros consumidores consideren que les aportamos valor en base a los criterios de nuestro proyecto Apolo, intentando diferenciarnos y, siempre que sea posible, con patentes propias que nos aseguren no ser copiados.

¿Cuáles considera que son las principales tendencias en el sector lácteo en cuanto a innovación?

El sector lácteo es un sector de los más activos dentro de la alimentación y, por ello, es permanente el lanzamiento de productos novedosos que intentan satisfacer las necesidades de los consumidores. Creo que nuestros consumidores en esta sociedad tan avanzada están cada vez más concienciados con todos los aspectos sociales y piensan cuál será el futuro que
les estamos dejando a nuestros hijos. Por ello, exigirán a las empresas que trabajen con la máxima eficiencia para minorar los consumos de los recursos escasos, energía, agua, etc. Por otro lado, su impacto en el medioambiente deberá ser mínimo con productos que resuelvan sus necesidades nutricionales y prevengan determinadas patologías, con una nutrición adecuada y adaptada a cada individuo, evitando o minorando la acción curativa por una buena alimentación con ejercicio físico. Actualmente participamos en grandes proyectos de investigación Cenit como “Senifood” y “Henufood”, que es desde donde obtendremos posiblemente una parte importante de los desarrollos futuros ligados a la salud. Para intentar ir un poco más lejos, intentamos establecer un plan estratégico de innovación 2015-2020 y para ello contamos con la colaboración de AZTI-Tecnalia, centro tecnológico que nos ayudó primero a conocer y después a aplicar una tecnología del método “Technology Road Mapping”, destinando todos los recursos en el desarrollo de este plan.

En el contexto de crisis económica actual, ¿qué oportunidades ve en la innovación?

Es en los momentos de crisis cuando surgen nuevas oportunidades y, para CAPSA, innovar es la forma de sobrevivir en estos tiempos a veces tan complicados. Para nosotros la innovación es un factor de competitividad: la innovación debe ser exitosa y para ello, debe existir voluntad y compromiso real de toda la empresa, con objetivos orientados al mercado. Debemos lograr un equilibrio entre los medios empleados y los objetivos a conseguir y buscar la combinación de equipos de trabajo internos y externos lo más cualificados.
Un ejemplo ha sido el “PROCELIAC” microorganismo descubierto por el IATA (CSIC), desarrollado industrialmente por Biopolis -spin off del CSIC- y comercializado bajo un producto de leche en polvo por nuestra corporación, producto con una vida útil de un año y que puede comercializarse en mercados lejanos. CAPSA tiene 5 líneas de investigación, en productos, en procesos, en seguridad alimentaria, en sostenibilidad y en nutrición, y es en cada uno de estos campos donde buscamos las oportunidades.